miércoles, 15 de octubre de 2014

El loco (tercera parte)

3

El hambre lo trae de vuelta. Ahora debe ir al comedor, porque en cualquier momento servirán la medicación y la merienda. Espera que no sea nada para masticar, porque casi no tiene dientes y se le dificulta morder cosas duras o fibrosas, como la carne.
Se incorpora y estira un poco las piernas, están entumecidas. Luego, se agacha para agarrar una libreta que está debajo de su cama. Por la tarde les leerá alguno de sus textos a Jacinto y a otros internos que puedan estar interesados.
Antes de salir, despierta a su compañero de cuarto que está roncando en la cama de al lado.

—Vamos a merendar, Jacinto —le dice y lo zamarrea.